El Real Madrid–Benfica se detiene por racismo: activan protocolo tras denuncia de Vinícius

La activación del protocolo se produjo cinco minutos después del golazo de Vinícius en el minuto 50 que puso el 1-0 a favor del Real Madrid.

El Real Madrid–Benfica se detiene por racismo: activan protocolo tras denuncia de Vinícius

El partido de ida de los playoffs de la UEFA Champions League entre Real Madrid y Benfica fue suspendido temporalmente este martes después de que el árbitro activara el protocolo antirracismo tras una denuncia de presunto abuso racial por parte de uno de los jugadores del Benfica hacia Vinícius Jr., en un hecho que marcó la noche tanto como el resultado en el Estadio da Luz.

La activación del protocolo se produjo cinco minutos después del golazo de Vinícius en el minuto 50 que puso el 1-0 a favor del Real Madrid. Al celebrar frente a la afición local, se generó una tensión en el campo cuando el brasileño fue confrontado por el jugador del Benfica Gianluca Prestianni, quien aparentemente le dijo algo mientras se cubría la boca con la camiseta. 

Al percibir la situación, Vinícius se acercó inmediatamente al árbitro francés François Letexier y le señaló lo ocurrido. Letexier respondió cruzando los brazos por encima de su cabeza, el gesto oficial para indicar que se estaba activando el protocolo antirracismo de la FIFA/UEFA, lo que llevó a detener el juego por alrededor de 10 minutos.

Durante ese tiempo, varios jugadores y técnicos conversaron con el árbitro, y el propio Vinícius fue a sentarse al banquillo visiblemente afectado mientras se evaluaba la situación en el terreno de juego. 

La interrupción, diseñada para atender denuncias de conductas discriminatorias, es poco habitual en partidos de alto nivel y puso de manifiesto la gravedad de las acusaciones. Aunque el juego continuó después de la pausa, el ambiente se mantuvo tenso y la atención mediática se centró tanto en el protocolo aplicado como en la propia denuncia de Vinícius.

El delantero brasileño se expresó después del encuentro criticando la situación en redes sociales, calificando a los racistas de “cobardes” y describiendo el protocolo como “mal ejecutado”, al tiempo que cuestionó la protección y las sanciones ante estos incidentes. 

Tras el partido, la UEFA anunció la apertura de una investigación formal y el nombramiento de un inspector ético y disciplinario para evaluar las acusaciones de conducta discriminatoria y posibles sanciones conforme a sus reglamentos.

Mientras tanto, desde el Benfica y el propio Prestianni negaron las acusaciones, alegando que podría tratarse de un malentendido y defendiendo la reputación del club y del jugador. 

Aunque el encuentro terminó 1-0 a favor del Real Madrid, la activación del protocolo antirracismo puso el foco en cómo el fútbol enfrenta el racismo en pleno 2026 y abrió un debate sobre la eficacia de las herramientas disponibles para proteger a los jugadores y sancionar comportamientos discriminatorios en el deporte.