Therians: la polémica identidad que gana visibilidad en redes sociales
Lo que antes era una subcultura poco conocida, hoy se encuentra en el centro de la conversación digital.
En las últimas semanas, el término therians se ha vuelto tendencia en plataformas como TikTok e Instagram, generando debate, curiosidad y controversia. Videos virales muestran a jóvenes utilizando máscaras de animales, imitando movimientos felinos o caninos y hablando abiertamente de su identidad, lo que ha encendido la conversación digital.
Los therians son personas que afirman identificarse, a nivel espiritual o psicológico, con un animal no humano. No se trata de una transformación física ni de una creencia literal, sino de una conexión interna con determinados rasgos, comportamientos o instintos asociados a un animal específico.
¿Tendencia, identidad o malentendido?
La polémica surge principalmente por la exposición en redes sociales. Algunos usuarios consideran que se trata de una moda viral o una búsqueda de atención, mientras que miembros de la comunidad aseguran que es una experiencia personal profunda que ha existido desde hace años, pero que ahora encuentra mayor visibilidad gracias a internet.
El uso de máscaras y accesorios ha sido uno de los puntos más discutidos, ya que muchos lo asocian con disfraces o juegos de rol. Sin embargo, dentro de la comunidad explican que estos elementos son formas de expresión simbólica y artística.
Debate en escuelas y espacios públicos
La conversación ha trascendido las pantallas. En algunos países, padres de familia y docentes han expresado preocupación por la influencia de este contenido en adolescentes. Otros sectores defienden que se trata simplemente de una forma de autoexpresión juvenil que no representa un riesgo por sí misma.
Especialistas señalan que la clave está en diferenciar entre una expresión creativa en redes y situaciones que puedan afectar la vida diaria de los jóvenes. Hasta el momento, la identidad therian no está reconocida como una condición médica ni psicológica.
El poder de la viralidad
Lo que antes era una subcultura poco conocida, hoy se encuentra en el centro de la conversación digital. La polémica ha sido impulsada por millones de reproducciones, comentarios divididos y debates encendidos en foros y transmisiones en vivo.
Más allá de las opiniones encontradas, el fenómeno demuestra cómo las redes sociales pueden amplificar identidades emergentes y convertirlas en tema de discusión global en cuestión de días.