MARN atiende varamiento de ballena Bryde en zona costera de La Unión
El biólogo Luis Armando Pineda, coordinador del Programa Nacional de Conservación de Cetáceos, informó que la respuesta ante este evento se rigió por un esquema de actuación estandarizado.
Equipos del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN), en coordinación con la Fuerza Naval, atendieron el varamiento de una ballena macho de la especie Bryde (Balaenoptera brydei), de aproximadamente 20 metros de longitud, en la zona costera de La Unión Sur.
Lo complejo del terreno hizo que los guardarrecursos esperaran el ascenso de la mera para evaluar las opciones y movilizar el cuerpo de forma segura.
La disposión final se hizo conforme a los protocolos establecidos con asesoría técnica especializada y siguiendo el plan de acción para la atención de varamientos de cetáceos, lo cual es parte del Programa Nacional de Conservación de Cetáceos.
El biólogo Luis Armando Pineda, coordinador del Programa Nacional de Conservación de Cetáceos, informó que la respuesta ante este evento se rigió por un esquema de actuación estandarizado, estructurado en tres fases críticas. Incialmente se estableció un cordón sanitario para mitigar los riesgos de zoonosis, es decir, la transmisión de enfermedades de animales a humanos.
Nuestro equipo de guardarrecursos, en coordinación con la Fuerza Naval, atiende el varamiento de una ballena de Bryde (Balaenoptera brydei), macho, de aproximadamente 20 metros de longitud, en un sector costero de difícil acceso.
Debido a lo complejo del terreno, se espera el… pic.twitter.com/qMY0J6HGSh — Ministerio de Medio Ambiente (@MedioAmbienteSV) February 10, 2026
"Esta fase se ejecutó de manera interinstitucional integrando capacidades de la Policía Nacional Civil (PNC), la Marina Nacional y el equipo técnico del ministerio, compuesto por médicos veterinarios y guardarrecursos, contando además con el apoyo logístico de las comunidades locales", dijo Pineda.
De igual forma, se procedió al llenado de la ficha técnica de varamientos, recolectando datos morfométricos como la longitud y el ancho de la aleta caudal, además de realizar diagnóstico médico-veterinario y una documentación fotográfica exhaustiva para la identificación taxonómica.
Y para finalizar, realizaron la gestión y la disposición final del espécimen. Debido a que es zona de acantilados con ausencia de berma arenosa, el personal determinó que el acceso de maquinaria pesada o vehículos automotores era técnicamente inviable, por lo que se optó por una disposición final en la que el cadáver fue trasladado a aguas profundas, lo que permitirá los procesos biológicos naturales de degradación.