Fallece el Dr. Raúl Rivas Quintanilla, fundador de la Universidad Gerardo Barrios
El oriente del país despide a uno de sus grandes forjadores de futuro, cuyo legado educativo trascenderá generaciones y permanecerá vivo en cada profesional formado bajo el sueño que él convirtió en universidad.
La comunidad académica de la Universidad Gerardo Barrios (UGB) se encuentra de luto tras el fallecimiento del Dr. Raúl Rivas Quintanilla, fundador y presidente de la Junta General Universitaria, quien partió a los 74 años dejando una huella imborrable en la educación superior salvadoreña.
Más que un académico, Quintanilla fue un visionario que creyó firmemente en el poder transformador de la educación, especialmente en la zona oriental del país, donde sembró oportunidades cuando muchos jóvenes carecían de ellas. Su legado no solo se mide en edificios o títulos otorgados, sino en generaciones de profesionales que encontraron en sus aulas una puerta abierta hacia el futuro.
Nacido el 1.º de agosto de 1951 en el barrio San Francisco de San Miguel, inició su formación en la Escuela Jesús Escobar de Cárdenas y continuó sus estudios en el Instituto Nacional Isidro Menéndez (INIM), donde se graduó en 1970. Posteriormente cursó Ingeniería Química en la Universidad de El Salvador (UES), título que obtuvo en 1980, consolidando así las bases de una carrera que combinaría ciencia, liderazgo y compromiso social.
Con profunda convicción fundó la Universidad Gerardo Barrios en San Miguel y extendió su proyecto educativo al Centro Regional en Usulután, acercando la educación superior a miles de jóvenes del oriente salvadoreño. A lo largo de su trayectoria desempeñó múltiples cargos: instructor, docente, decano, director, rector y miembro de junta directiva. En cada función dejó testimonio de disciplina, empatía y entrega.
El 19 de mayo de 2016 recibió de la Asamblea Legislativa de El Salvador la distinción honorífica de Hijo Meritísimo de El Salvador, en reconocimiento a su invaluable aporte a la educación, la innovación tecnológica y la formación profesional, siempre guiado por valores como la bondad, el servicio comunitario y el respeto por la dignidad humana.
Quienes lo conocieron destacan su carácter firme pero cercano, su fe inquebrantable en la juventud y su capacidad de convertir sueños en proyectos concretos. Fue, sin duda, un precursor de la educación superior en la zona oriental, marcando la vida de cada estudiante que pasó por sus aulas y de cada colaborador que trabajó a su lado.
Desde este martes sus restos son velados en la funeraria Guatemala de San Miguel. La misa de cuerpo presente se celebrará mañana a la 1:00 de la tarde en el Oratorio San José, y posteriormente será sepultado en el cementerio general migueleño.
En señal de duelo institucional, las autoridades de la UGB informaron la suspensión de actividades académicas y administrativas este miércoles y jueves, reanudándose el viernes. La comunidad universitaria despide así a su fundador con gratitud y respeto, consciente de que su legado seguirá vivo en cada profesional formado bajo el espíritu que él impulsó: educar para servir y transformar.