Fuerte sismo de magnitud 7,4 sacude Colombia y activa protocolos de emergencia
El fuerte movimiento generó momentos de preocupación entre la población y llevó a la activación de protocolos para revisar posibles afectaciones en edificaciones, vías y otras infraestructuras.
Un fuerte movimiento telúrico de magnitud 7,4 sacudió Colombia durante la mañana de este lunes 10 de agosto, provocando alarma en diferentes regiones del país y activando los protocolos de evaluación de daños.
De acuerdo con los reportes del Servicio Geológico Colombiano (SGC), el epicentro se localizó en el departamento de Chocó, en inmediaciones de San José del Palmar. El movimiento fue percibido con fuerza en distintas ciudades, entre ellas Bogotá, Cali, Medellín, Pereira y Manizales.
El fuerte movimiento generó momentos de preocupación entre la población y llevó a la activación de protocolos para revisar posibles afectaciones en edificaciones, vías y otras infraestructuras.
En la capital colombiana, las autoridades pusieron en marcha un proceso de verificación a través del Centro de Información y Telecomunicaciones de Emergencias (CITEL), en coordinación con las alcaldías locales.
La Alcaldía de Bogotá informó que, en las primeras verificaciones, no se reportaban víctimas ni afectaciones en la ciudad. Las autoridades también recomendaron mantener la calma ante la posibilidad de réplicas y seguir únicamente información oficial.
Los primeros reportes periodísticos señalan posibles afectaciones en diferentes puntos del país, especialmente en zonas cercanas al epicentro. Medios nacionales informaron sobre daños en algunas edificaciones y estructuras, mientras los organismos de emergencia continúan realizando inspecciones.
Debido a que las evaluaciones continúan, las cifras de personas afectadas y daños materiales pueden cambiar durante las próximas horas.
Las autoridades mantienen el monitoreo del territorio y recuerdan a la población evitar difundir información no confirmada en redes sociales.
El Servicio Geológico Colombiano continúa recopilando información sobre el evento, mientras los organismos de gestión del riesgo avanzan en la evaluación de sus posibles consecuencias.